En Zazil, Santana Row, nos dedicamos a conectar a nuestros comensales con las tradiciones más ricas de México. Dentro de nuestros Viajes Culinarios, presentamos el Mole Coloradito, un ícono de la gastronomía oaxaqueña que encarna siglos de historia, sabor y técnica. Este mole, con su complejidad y profundidad, es un homenaje al arte culinario de Oaxaca y su capacidad de transformar ingredientes simples en una experiencia inolvidable.
La Historia del Mole Coloradito
El Mole Coloradito es uno de los siete moles icónicos de Oaxaca, y su origen se remonta a las civilizaciones zapoteca y mixteca. El término "mole" proviene del náhuatl mulli, que significa salsa o mezcla. Antes de la llegada de los españoles, los moles se preparaban con chiles, hierbas y otros ingredientes locales.
Con la colonización, llegaron especias como canela, clavo y comino, así como el chocolate, ingredientes que transformaron y enriquecieron las recetas prehispánicas. El Mole Coloradito, con su característico color rojo profundo y sabor ligeramente dulce y especiado, representa esta fusión entre tradiciones indígenas y europeas, convirtiéndose en una joya de la cocina oaxaqueña.
Los Ingredientes del Mole Coloradito
Base de chiles:
Chiles guajillo, ancho y pasilla, asados y desvenados, son la esencia del mole, aportando su color intenso y un sabor ahumado y ligeramente picante.
Chocolate oaxaqueño:
Un elemento distintivo de los moles oaxaqueños, el chocolate añade dulzura y profundidad al sabor.
Especias y semillas:
Canela, comino, clavo y semillas de ajonjolí aportan calidez aromática y complejidad al mole.
Otros ingredientes esenciales:
Tomates, ajo y cebolla equilibran los sabores intensos de los chiles y las especias.
Almendras, cacahuates y pan tostado ayudan a espesar la salsa y añaden riqueza a su textura.
Preparación del Mole Coloradito
Paso 1: Preparar los ingredientes:
Tostar y asar: Asa los chiles en un comal para realzar su sabor, luego remójalos en agua caliente hasta que estén suaves. Asa también el ajo, la cebolla y los tomates.
Tostar las especias y semillas: En una sartén seca, tuesta el ajonjolí, los cacahuates y las almendras hasta que liberen su aroma.
Paso 2: Mezclar los sabores:
Licúa los chiles remojados junto con los tomates, el ajo, la cebolla, las especias y un poco de caldo de pollo o agua hasta obtener una mezcla suave.
En una cazuela grande, calienta un poco de manteca o aceite y sofríe la mezcla, removiendo constantemente.
Paso 3: Integrar el chocolate:
Agrega el chocolate troceado a la mezcla, permitiendo que se derrita lentamente y se integre completamente. Cocina a fuego bajo durante al menos 30 minutos, ajustando la sazón con sal y azúcar si es necesario.
Cómo Servir el Mole Coloradito
El Mole Coloradito se sirve tradicionalmente con pollo, cerdo o tamales, acompañado de arroz blanco y tortillas frescas. En Zazil, lo sirvo como parte de una experiencia que conecta a nuestros comensales con los sabores auténticos de Oaxaca.
La textura sedosa del mole y su balance entre dulce, especiado y ahumado crean una experiencia única en cada bocado.
La Importancia Cultural del Mole Coloradito
Más que un platillo, el Mole Coloradito es una celebración de la identidad oaxaqueña. Su preparación, que puede llevar horas, es una muestra de paciencia, habilidad y respeto por los ingredientes. Este mole es protagonista en bodas, festividades y días de mercado, donde se comparte como símbolo de comunidad y tradición.
Un Viaje a los Sabores de Oaxaca en Zazil
En Zazil, reinterpretamos el Mole Coloradito para ofrecer una experiencia auténtica y contemporánea. Este platillo no solo honra las tradiciones de Oaxaca, sino que también celebra la riqueza de la cocina mexicana en su máxima expresión.
¡Te invitamos a disfrutar de este Viaje Culinario en Zazil, o a prepararlo en casa para llevar la magia de Oaxaca a tu mesa!
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